Thursday, April 24, 2008

Es tan violeta ser ignorante

Capítulo 25, Rayuela.

"Horacio y sobretodo Etienne, porque Etienne no solamente suspiraba sino que resoplaba, bufaba y la trataba de estúpida. “Es tan violeta ser ignorante”, pensó la Maga, resentida. Cada vez que alguien se escandalizaba de sus preguntas, una sensación violeta, una masa violeta envolviéndola por un momento. Había que respirar profundamente y el violeta se deshacía, se iba por ahí como los peces, se dividía en multitud de rombos violetas, los barriletes en los baldíos de Pocitos, el verano en las playas, manchas violeta contra el sol y el sol se llamaba Ra y también era egipcio como Pascal. Ya casi no le importaba el suspiro de Gregorovius, después de Horacio poco podían importarle los suspiros de nadie cuando hacía una pregunta, pero de todos modos siempre quedaba la mancha violeta por un momento, ganas de llorar, algo que duraba el tiempo de sacudir el cigarrillo con ese gesto que estropea irresistiblemente las alfombras, suponiendo que las haya."

Rayuela, Julio Cortázar

1 comment:

Ó said...

Ohhh Adrí. Yo también. Te echo de menos. Podrías venir pa Santiago. A veces no tengo con quien hablar y me apetece estar en Italia..en fin. Anteayer me acordé de ti pq hizo calor y me recordó al dia que tomamos no se que bebida rara por la noche al lado del albergue en Venecia... weno..lo dejo que estoy ya melancólico. Espero que renueves pronto. Estoy investigando sobre Rayuela. Pa la semana haré una entrada en el blog. Estate atenta. Un besíto violeta.